Talleres, rutas y encuentros con quienes todavía guardan el saber antiguo. No son actividades turísticas. Son traspasos de conocimiento.
Cada una está pensada para que salgas con las manos sucias de arcilla, los ojos llenos de imágenes y la cabeza llena de historias que no leerás en ningún libro.
Aprende las técnicas ancestrales de alfarería con Carmen Blasco. Modelado a mano, decoración con herramientas tradicionales y cocción en el horno de leña. Incluye la pieza que crees.
Caminata guiada por aldeas y paisajes que no aparecen en las guías. Visita a dos talleres de cerámica familiar y almazara antigua. Miguel Torres comparte las leyendas que solo se cuentan entre vecinos.
Diálogo íntimo con dos pintores y una escultora que trabajan con materiales del territorio. Hablan de proceso, de la relación con el paisaje y de por qué siguen creando en un pueblo pequeño.
Inmersión completa en el arte del encaje con María Jesús Fernández. Aprenderás los movimientos básicos, crearás una pequeña muestra y entenderás por qué este oficio es también un lenguaje de mujeres.
Detrás de cada experiencia hay una persona que ha dedicado su vida a un oficio. Aquí algunos de ellos.
"Mi abuela me puso las manos en el barro cuando tenía nueve años. Ahora pongo las manos de otros en el barro para que la cadena no se rompa."
"El encaje se aprende mirando y sintiendo. Cuando alguien se queda tres horas en silencio aprendiendo los movimientos, sé que el hilo no se va a romper."
"No guío turistas. Guío a personas que quieren entender por qué una comarca que se vacía sigue teniendo tanto que contar."
No son espectáculos. Son encuentros. Por eso tienen estas características: